Tres sitios que representan a Morelia

Tres sitios que representan a la ciudad de Morelia en Michoacán.

Si hay tres sitios que representan a la ciudad de Morelia, únicos en su estilo y cuya visita no debe perderse: El Acueducto, la Fuente de las Tarascas y la Calzada Fray Antonio de San Miguel.

 

Tres sitios representativos de Morelia
Tres sitios representativos de Morelia: Acueducto

El Acueducto

De cantera rosa, este hermoso acueducto mide 1,810 metros y consta de 253 arcos y dos cajas de agua.
La construcción nos transporta a la época de la época de oro de la antigua Valladolid. En 1785 el obispo Fray Antonio de San Miguel mandó levantar un acueducto con dos propósitos: el de llevar agua potable a la ciudad que fue azotada por una terrible sequía por dos años y el dar trabajo a los indígenas de la región.
La piedra se transportó desde el pueblo de Santa María (ahora parte de la ciudad) y parte hacia la antigua Calle Real, hoy Avenida Madero.

 

 

Tres sitios representativos de Morelia
Tres sitios representativos de Morelia: Fuentes Tarascas

Fuente de las Tarascas

En el punto de encuentro del Acueducto y la Calle Real se encuentra otro de los lugares más característicos de Morelia: una gran fuente redonda. Tres mujeres purépechas o tarascas con el torso descubierto, cargan una gran batea llena de fruta típica de Michoacán.
Esta fuente fue cambiada durante unos años, de hecho desapareció y fue sustituida por otra que representaba una chancla (guarache). Los morelianos no olvidaron a las Tarascas, por lo que el gobierno la reemplazo más de una década después.

 

 

 

Tres sitios representativos de Morelia
Tres sitios representativos de Morelia: Calzada Fray Antonio deSan Miguel

Calzada Fray Antonio de San Miguel

Uno de los rincones más hermosos de Morelia es un paseo peatonal de piedra que corre del Santuario de Guadalupe (o San Diego) a la fuente de las Tarascas.

Se construyó en 1732 por el obispo el Obispo Don Manuel José Escalona y Calatayud y fue restaurada por su sucesor, Fray Antonio de San Miguel, de quién se tomó su nombre.

Las grandes casonas que se aprecian a lo largo de la Calzada, albergan historias fantásticas, reales y leyendas. Muchas de ellas fueron construidas como lugares de descanso para las familias adineradas de los siglos XVIII y XIX.