Cempasúchil: la flor de los muertos

El cempasúchil es una flor hermosa, pero también extraordinaria: cura, embellece y rinde un colorido homenaje a los muertos.

Nativa de México, el nombre científico del Cempasúchil es Tagetes erecta, comúnmente llamada ’tagete’, pero también conocida como cempaxochitl, cempoal, clavel chino, clavelón de la India, Mary Gold o, simplemente, flor de muertos.

En la antigüedad

Su uso se remonta a los tiempos mexicas, quienes adoptaron la costumbre de los habitantes de Malinalco de adornar los altares y ofrendas con ramos de esa hermosa flor de tonos amarillos y naranjas que llamaban Tonalxochitl, en cuya corola guardaba el calor de los rayos del sol. Los mexicas le llamaron cempoalxochitl: Cempoal, veinte, y xochitl, flor, dado lo tupido de sus cabezuelas formando en su conjunto una gran flor.

Su planta alcanza hasta un metro de altura y los botones de 5 centímetros florecen durante verano y otoño tras la época de lluvia. Sencilla pero intensa en sus tonalidades, el cempasúchil es una flor aromática que también tiene usos medicinales e industriales.

Usos terapeúticos

Se recomienda principalmente en padecimientos digestivos y con mayor frecuencia para el dolor de estómago, cólicos, afecciones hepáticas, para hacer algunos lavados intestinales o contra los parásitos. También se utiliza para fiebre o enfermedades respiratorias, problemas ginecobstétricos, afecciones de la piel, alteraciones nerviosas, diabetes, reumatismo y muchas más, incluyendo algunos males que en la cultura popular llaman “espanto”, “mal aire” y “susto”, sobre todo en los estados de Puebla y Oaxaca.

Es muy común que se preparen las hojas con o sin la flor, ya sea en cocimiento, infusión, sahumerio o fritas para su administración oral o local (en baños, untada, como chiquiadores o en fomentos) e inhalada, siendo en algunos casos mezclada con otras plantas o materiales acompañantes. Por ejemplo, un té de flor de cempasúchil y cáscara de limón es bueno para la bilis, pero también bueno para el alma de los que estamos vivos, sobre todo en ayunas.

En avicultura, la flor se utiliza como pigmento natural y aditivo orgánico al alimento de gallinas para la producción de huevos con yemas más coloridas. Es por ello que la producción de cempasúchil en México es de las más importantes en lo que respecta a floricultura, destinando 21 mil hectáreas para su cultivo y una producción de 7 mil toneladas anuales. Puebla es el mayor productor, contribuyendo con un 81% de la producción total.

Desde 2004 se constituyó la Red de Cempoalxóchitl, donde se trabaja en modificaciones genéticas de esta flor cultivada en comunidades de Morelos, Hidalgo, Jalisco y Estado de México para propiciar la conservación y propagación de la diversidad de especies.

Cempasúchil: la flor de los muertos.