El Grito de Dolores de septiembre de 1810

El Grito de Dolores fue la célebre proclama que dio inicio al movimiento o revolución independentista. Guerra de Independencia (1)

Grito de Dolores.- A las dos de la madrugada, del domingo 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo fue despertado bruscamente con una noticia muy importante: la conjura programada para el día 1° de octubre había sido descubierta. La revelación de tan inquietante noticia fue dada por Ignacio Allende y Juan Aldama, dos militares de carrera que compartían plenamente – por lo menos hasta ese momento – las ideas del célebre cura del pueblo de Dolores.

Juan Garrido.-

Un participante de las reuniones conspirativas de nombre Juan Garrido, arrepentido, había confesado apenas el 13 de septiembre, ante el intendente de Guanajuato don Antonio Riaño, el contenido de las juntas secretas donde participaban un grupo de militares, paisanos y el propio Miguel Hidalgo.

Señores, “somos perdidos”. El único recurso es ir a coger “gachupines”.-

Después de un poco menos de dos horas de acaloradas discusiones acerca del curso a tomar, el religioso decidió comenzar la revuelta -pese a las protestas del capitán Allende- ya que en su opinión, la única opción viable era adelantar la fecha original de la rebelión. Con ese propósito, el cura y sus acompañantes fueron a la cárcel de la localidad y rápidamente liberaron a los presos ahí confinados para enseguida recorrer el pueblo y coger, uno a uno, a todos los “gachupines” asentados en Dolores.

Parroquia de Dolores, Grito de Dolores
Parroquia de Dolores donde se verificó el histórico Grito de Dolores.

El “Grito de Dolores”.-

Ya con peninsulares asegurados, los rebeldes se encaminaron hacia la la parroquia del pueblo de Dolores e hicieron tañer la pesada campana (tiempo después conocida como La Campana de Dolores*) con la intención de convocar, en el atrio del mismo edificio, la presencia de los habitantes de la localidad. Un importante anuncio estaba por realizarse.

Con los pobladores reunidos, el cura, en una arenga arrebatada, informó los pormenores de la revuelta. Por desgracia, el contenido exacto de este inflamado discurso no quedó plenamente registrado en los anales de la historia de México.

La arenga.-

Sin embargo, algunos historiadores coinciden en que lejos de hablar de ideales de independencia, el flamante caudillo informó a la turba ahí reunida acerca de la crítica situación en la que se encontraba la Corona Española.

Dijo que el legítimo rey de España, Fernando VII, era prácticamente un preso de Napoleón y de su hermano José Bonaparte, razón por la cual resultaba imposible mantenerse leales a un gobierno extranjero que, además, pretendía hacerse con el control de las riquezas de las colonias españolas en el continente.

¡Viva Fernando VII!…

La proclama, -que no incluía ideales independentistas- finalizó con el grito de: ¡Viva Fernando VII! ¡Viva América! ¡Viva la religión católica! y ¡Muera el mal gobierno!**

Esta proclama, que con el tiempo fue conocida como “El Grito de Dolores”, es considerado como el detonante de la larga lucha que culminó con la independencia de España y el nacimiento de la nación mexicana.

Una arenga bastante contradictoria, ya que al mismo tiempo que enaltecía la fidelidad a la Corona de España, incitaba al odio, muerte y destrucción de todo aquello que fuera de origen peninsular, tanto humano como material.

*Anexo: La Campana de Dolores.

**Según dijo el testigo presencial Juan Aldama en 1811.

¿Por qué se conmemora el inicio de la guerra de independencia el día 15 de septiembre?

 

Continuará en: Toma de San Miguel el Grande