La lucha independentista pierde fuerza.

Después de la batalla, sitio y fin de Cuautla la lucha por la independencia se queda con un futuro incierto (30).

Para mediados del año de 1812 la lucha contra las fuerzas del virrey de la Nueva España ha perdido ímpetu y la balanza de la lucha se inclina en favor de los realistas.

El duro descalabro que Morelos sufrió en Cuautla es una más de las graves derrotas que tuvieron otros grandes personajes del movimiento. Morelos tarda un tiempo en poder reagruparse y continuar la lucha.

El Amo Torres.-

Al mismo tiempo que las fuerzas insurgentes del cura de Carácuaro soportaban el hambre y la peste en el sitio de Cuautla, otro gran guerrero es derrotado allá por Guadalajara en Nueva Galicia: José Antonio Torres, mejor conocido con el sobrenombre de “El Amo Torres”.

El Amo Torres fue vencido y capturado en un lugar llamado Palo Alto el 4 de abril de 1812 para después ser ahorcado, decapitado y desmembrado de manera brutalmente cruel y salvaje.

Otro guerrilleros capturados.-

Más tarde, a principios del mes de junio del mismo año, otros dos guerrilleros de nombre Francisco y Albino García Ramos fueron capturados por sorpresa por el que, años más tarde, sería el Emperador de México: Agustín de Iturbide.

Por otro lado, Leonardo Bravo – el padre del ilustre insurgente Nicolas Bravo – es condenado a sufrir la pena de “garrote vil” el 13 de septiembreGrandes pérdidas para la rebelión independentista.

Huajuapan.-

Mientras la lucha sucede en la ciudad de Cuautla, otro sitio se lleva a cabo por parte de las fuerzas gubernamentales: el sitio a la ciudad de Huajuapan en Oaxaca. El jefe insurgente Valerio Trujano resiste el empuje realista desde el 2 de abril de 1812 y no parece tener posibilidad de revertir la situación que suministre un poco de aire a la causa revolucionaria.  El futuro del movimiento independentista empieza a vislumbrarse obscuro e incierto y hay pocas señales, no sólo de continuidad, sino de una posible victoria.

Morelos, después de reagruparse en Chiautla, decide ir en auxilio de Valerio Trujano en Oaxaca y liberar la ciudad de Huajuapan del terrible sitio a la que estaba siendo sometida.

Gracias al fuerte carácter y voluntad de José María Morelos y sus lugartenientes, es que la rebelión no cae en un pantano insalvable que hubiera acabado con todas las aspiraciones de revolución independentista.

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