Una nueva constitución es proclamada en España

Del descontento contra Fernando VII surgió un levantamiento que proclamó una nueva constitución (44).

La constitución de Cabezas de San Juan.-

El 1º de enero de 1820, el teniente coronel español Rafael Riego, en la población sevillana de Cabezas de San Juan, se levantó en armas contra el absolutista Fernando VII. Su movimiento encontró fácil repercusión entre el pueblo ibérico que ya había atestiguado otros intentos de conspiración contra el odiado monarca.

Rafael Riego acompaño su levantamiento con la promulgación de una nueva constitución liberal que el mismo Fernando VII no tardó en jurar. En realidad firmó la restauración de la Constitución de Cádiz de 1812.

Las facciones liberales en el virreinato, apenas tuvieron conocimiento de los recientes acontecimientos en España, se apresuraron a secundar la nueva constitución.  El 31 de mayo Juan Ruiz de Apodaca se adhirió a ella cambiando su título de virrey al de jefe político.

Los decretos.-

Los decretos derivados de la reciente situación fueron tan radicales que los ibéricos radicados en la colonia se escandalizaron. La mayoría de éstos decretos acotaba los privilegios y poderes de la religión:

  • Los diezmos a la Iglesia fueron reducidos a la mitad.
  • La Compañía de Jesús fue eliminada.
  • Se disolvió el Tribunal de la Inquisición.
  • Hubo confiscación y venta de alguno bienes eclesiásticos.

La mayoría de los peninsulares y religiosos liberales asentados en América rechazaron de inmediato el curso de los acontecimientos y ahora son ellos son los que claman por la separación de las colonias. Vuelven a surgir las extrañas paradojas de la historia.

Una extraña coincidencia.-

La nueva constitución no reconocía diferencias entre los pobladores de las colonias. Ahora europeos, criollos, realistas o insurgentes, compartían un ideal común. Aunque las formas diferían entre ellos, la meta era la misma: la independencia de España.

Por supuesto ésta inédita situación no significaba el cese de hostilidades entre las fuerzas realistas del gobierno y las fuerzas insurgentes. Una cosa era compartir un ideal común y otra era que ambos grupos se aceptaran entre sí.

La lucha todavía continuaría algunos meses. Sería hasta el año siguiente que ambas facciones se reconciliarían y juntas harían un frente común.

Agustín de Iturbide.-

El 9 de noviembre de 1820 Juan Ruiz de Apodaca nombra a Agustín de Iturbide comandante de los ejércitos del sur y rumbo de Acapulco. El nuevo jefe substituye a Gabriel de Armijo. La consigna principal era atraer a los guerrilleros que aún se resistían al indulto.

Agustín de Iturbide ya tenía otros planes en mente. El futuro emperador, lejos de pretender aniquilar al movimiento insurgente, en realidad quería proclamar la independencia.  La idea se había fraguado tiempo atrás y hasta un documento se había preparado. Este documento fue conocido posteriormente como el Plan de Iguala.

 

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