Acatempan y el acuerdo independentista

Acatempan es el pequeño poblado donde las fuerzas rebeldes y las fuerzas gubernamentales, comandadas por Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, respectivamente, llegaron a un importante entendimiento (47).

El célebre abrazo de Acatempan *.-

Hacia finales del año de 1820 Agustín de Iturbide ya tenía clara la necesidad de independencia del país de la Nueva España. Desde el mismo momento en que el virrey Juan Ruiz de Apodaca, le confirió el mando total, Iturbide encaminó sus acciones en esa dirección. Mucho antes de redactar y publicar su Plan de Iguala.

El 21 de diciembre salió a enfrentarse a los insurgentes del sur Vicente Guerrero y Pedro Ascencio Alquisiras. Dos valientes e íntegros luchadores y héroes de la independencia.

En enero, antes de alguna confrontación de importancia, Iturbide decidió entablar conversaciones epistolares con Vicente Guerrero. Quería tantear la situación.

Los comandantes insurgentes no se dejarían derrotar con facilidad. Por el contrario, desde el inicio de la campaña de Iturbide, las fuerzas de Guerrero y Alquisiras ya habían logrado grandes victorias en diferentes combates.

Al parecer ninguno de los dos jefes estaba al tanto de la atmósfera independentista que se formaba entre los notables -criollos y peninsulares- del virreinato en la Ciudad de México. Tampoco conocían las nuevas intenciones de Iturbide.

Tras varias misivas los dos acérrimos enemigos por fin llegaron a un acuerdo. Largas cartas, en las que cada uno presentaba su posición, fueron poco a poco abonando el camino del entendimiento. Guerrero, comprendiendo las acciones y planes de Iturbide, aceptó incorporar las fuerzas rebeldes a las de Iturbide y juntas, lograrían llevar a buen término la larga lucha por la independencia.

El abrazo de Acatempan.-

El 10 de febrero de 1821 (14 antes de la proclamación del Plan de Iguala) las dos fuerzas militares se reunieron en un pequeño pueblo llamado Acatempan. La historia popular señala que, tras una larga conversación, ambos jefes se fundieron en un abrazo con el que sellaban la concordia. Esta anécdota es conocida como: el abrazo de Acatempan*.

Vicente Guerrero sabiendo que su antiguo enemigo simpatizaba con la misma causa no dudó en subordinarse a Agustín de Iturbide. Este entendimiento, entre las dos fuerzas beligerantes, abría la puerta a lo inevitable: la definitiva independencia de México.

Por supuesto los siguientes acontecimientos no fueron fáciles. Juan Ruiz de Apodaca pronto logró conseguir fuertes muestras, tanto de apoyo para el gobierno como de repudio a Iturbide. No obstante, el futuro emperador, supo capear todas las tempestades sin debilidad o flaqueza alguna.

* Acatempan es actualmente un pequeño pueblo en el municipio de Teloloapan en el estado mexicano de Guerrero.

** La romántica anécdota en realidad no proviene de fuentes fidedignas. Muchos investigadores e historiadores, e incluso testigos presenciales, niegan tal suceso. Lo que sí se llevó a cabo fue la entrevista y el contundente acuerdo.

 

Imagen de cabecera: Acatempan: Óleo sobre tela de 1870, Román Sagredo, Museo Nacional de Historia, INAH

Anterior: Texto del Plan de Iguala del 24 de febrero de 1821.

Siguiente: Ejército insurgente de las Tres Garantías.

Índice: Breve historia de la Independencia de México.

B