Ejército insurgente de las Tres Garantías

Las fuerzas del nuevo Ejército de las Tres Garantías al mando de Agustín de Iturbide van ocupando importantes plazas.(48).

La creación del Ejército de las Tres Garantías y el acuerdo entre Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide precipitan los acontecimientos en la guerra de independencia.

El jefe del gobierno virreinal, Juan Ruiz de Apodaca, se siente muy agraviado con las acciones de Iturbide y monta una contraofensiva. Crea un nuevo ejército que enfrente rápidamente a los caudillos del sur. También obliga a que ningún notable o jefe realista tenga comunicación alguna con los rebeldes.

Iturbide invita a Juan Ruiz de Apodaca.-

Iturbide le había enviado, al mismo tiempo de la proclama del Plan de Iguala (24 de febrero de 1821), un par de cartas instándolo a unirse a la causa independentista. Las extensas misivas resumían los pormenores de una lucha de más de 10 años. Daban cuenta de los errores cometidos por ambas partes y concluía con las razones por las que la independencia era inevitable. También sugería la forma de instaurar un gobierno provisional con el mismo virrey a la cabeza*.

El dos de marzo, Agustín de Iturbide – ahora llamado Primer Jefe del Ejército de las Tres Garantías- y los jefes realistas sumados a su causa, hacen el juramento correspondiente en una ceremonia portentosa y bien documentada.

Poco duró el júbilo triunfador. Llevar a buen fin a la rebelión no iba a ser fácil. Muchos notables y jefes realistas se arrepintieron y desertaron del nuevo ejército. Sin embargo, poco a poco, Iturbide fue tomando las plazas más importantes: Valladolid, Querétaro y Guanajuato. Todas sin derramamiento de sangre tal y como había ordenado el Primer Jefe. Mientras tanto otros jefes insurgentes también van ocupando plazas:

Guadalajara por Pedro Celestino Negrete.

Tlaxcala, Pachuca, Puebla por Nicolás Bravo.

Alvarado, Xalapa por Antonio López de Santa Anna.

Entre otras más.

La renuncia del virrey.-

Por otra parte, los peninsulares y jefes militares radicados en la capital de la Nueva España, decepcionados, deciden la inmediata destitución de Apodaca. Alegan la ineptitud del virrey para controlar a los rebeldes insurgentes y al Ejército de las Tres Garantías comandadas por Agustín de Iturbide.

Tras muchas presiones y deliberaciones Juan Ruiz de Apodaca, Conde del Venadito, firmó su renuncia el 5 de julio de 1821. Quedó a cargo del gobierno Francisco Novella hasta el 30 de julio del mismo año. Día en que desembarcó el nuevo virrey designado: Juan O’Donojú.

* El plan independentista seguía manteniendo la idea de ofrecer la corona a Fernando VII pero con la consigna de reinar en un México independiente de España.

Anterior: Acatempan y el acuerdo independentista.

Siguiente: Las negociaciones y Tratados de Córdoba.

B