Monumento a la Revolución: lo que no sabías.

El Monumento a la Revolución alberga los restos mortales de algunos revolucionarios. Se trata de un espacio que guarda muchos secretos de la historia de México. 

En la Plaza de la República, colonia Tabacalera, uno de los más grandes monumentos de la Ciudad de México, y del país entero, se levanta para conmemorar la lucha armada que buscaba derrocar al gobierno de Don Porfirio Díaz: el Monumento a la Revolución

Entre el Paseo de la Reforma y la avenida de los Insurgentes, se encuentra esta obra arquitectónica que, además, es un mausoleo, es decir, se trata de un espacio que conserva restos mortales, pero ¿de quién?

Son Francisco Villa, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Lázaro Cárdenas y  Plutarco Elías Calles quienes descansan en paz en el Monumento a la Revolución

El Monumento a la Revolución, cuenta con una altura de 67 metros y está construida bajo los estilos arquitectónicos art déco y modernismo.

Estuvo a cargo de Carlos Obregón Santacilia, quien tomó la estructura del Salón de los Pasos Perdidos del que, en su momento, pretendía ser el Palacio Legislativo de Émile Bénard. La obra se concluyó en 1938.

El proyecto inicial, aquel Palacio Legislativo, contemplaba la creación de un suntuoso edificio con servicios de lujo y distintas salas con más de 14 mil metros cuadrados. Fue precisamente la Revolución Mexicana la que en 1910 detuvo el proceso de construcción. 

Primero, Obregón Santacilia, propuso que se aprovechara al menos una parte de la estructura de la cúpula, pero en su lugar se construyó el monumento a la Revolución Mexicana, entonces, recién finalizada.  

Se puede visitar, además, la cimentación del Monumento a la Revolución, un verdadero tesoro subterráneo lleno de interesante información, también puedes subir al mirador, en la parte alta la obra, y tener una inigualable vista de la ciudad. 

Regularmente, el monumento está abierto al público de lunes a domingo desde el mediodía y hasta las 20 hrs., los domingos a partir de las 10 de la mañana. Si quieres ser parte de las actividades de este espacio histórico y artístico no tendrás que invertir más de 50 pesos. 

No olvides tu cámara, no querrás quedarte sin la foto del recuerdo.

Belem Capetillo