General Porfirio Díaz Mori

Esto no es del todo correcto, ya que si bien es verdad que durante su mandato y gracias a la intervención de su esposa, Doña Carmen Rubio, el militar rudo de batallas se preocupó por mejorar sus maneras y costumbres de forma más acorde con los protocolos sociales y políticos de la época, también es cierto que recibió estudios formales, tanto en su infancia como en su juventud. Posiblemente para muchos lectores sea sorpresa saber que Don Porfirio hizo tan buenos estudios que hasta llegó a dar clases de latín.

En 1835, el pequeño niño Porfirio, fue enviado a la escuela “Amiga” para aprender a leer y a escribir. En 1843, ya adolescente, y apadrinado por el futuro obispo de Oaxaca don José Agustín Domínguez, ingresó al Seminario Tridentino de Oaxaca para comenzar una carrera teológica. En este seminario y durante los próximos tres años, realizó estudios de gramática, retórica, latín, matemáticas, lógica, entre otras materias.

Porfirio DiazAl tener noticia del inicio de aquella injusta y canalla invasión de parte de los codiciosos norteamericanos y a la cual se le llama “elegantemente” la “Intervención Norteamericana en México”, Porfirio Díaz y otros compañeros decidieron solicitar su ingreso en el Ejército Nacional. Solicitud que fue aceptada con el enlistamiento de los jóvenes en un batallón que finalmente no tuvo oportunidad de luchar. Sin embargo, se podría afirmar que esta acción del año de 1846, marcó de una forma u otra, el inicio de la carrera militar de Porfirio Díaz o en todo caso la expresión de una vocación antes oculta.

Fue precisamente en ese año, en que enseñaba latín al hijo de su mentor político Don Marcos Pérez, en una entrega de premios, conoció a Benito Juárez entonces Gobernador del Estado de Oaxaca.