No importa cómo llegaron, lo cierto es que la acogida de los alebrijes entre los artesanos oaxaqueños abrió nuevas vetas de inspiración para trabajar criaturas fantásticas.
Cancún es el punto de partida de infinidad de excursiones y aventuras en la región que van desde islas de ensueños hasta majestuosos sitios arqueológicos del mundo maya.